26 semanas embarazada

A la semana 26 estás entrando en tu sexto mes de embarazo y probablemente has estado teniendo controles prenatales mensuales a lo largo de tu segundo

A la semana 26 estás entrando en tu sexto mes de embarazo y probablemente has estado teniendo controles prenatales mensuales a lo largo de tu segundo trimestre. Seguramente, estos controles continúen en intervalos mensuales hasta la semana 30-32, luego serán quincenales hasta alcanzar la semana 36 y finalmente deberán ser cada semana hasta que llegue la fecha del parto. Si tienes un embarazo de alto riesgo o has tenido complicaciones, tendrás que ir a controles con más frecuencia.

Ahora levántate la camisa
Acostumbrarse a desnudar tu vientre cada vez tienes una cita, puede tomar tiempo, especialmente si has tenido una experiencia limitada con los controles físicos. La mayoría de los médicos son conscientes de la necesidad de respetar la privacidad de sus pacientes y si te siente incómoda o no te sientes bien, entonces díselo. Tú y tu bebé son pacientes, con derechos y responsabilidades. Tú eres tu mayor defensora y debes sentirte cómoda y segura con la atención médica.

Tus cambios físicos esta semana

  • Con cada semana que pasa tu barriga es cada vez más grande y ahora es probable que tengas problemas para ver tus rodillas cuando estás de pie. Algunas mujeres encuentran que su cuerpo cambia  de forma alarmante y es poco atractivo, otras lo ven como lo que es. El embarazo algo biológico, el cómo se siente una madre acerca de todo no hace mucha diferencia frente a los cambios de su cuerpo. Todo cambio durante el embarazo tiene una razón.
  • El volumen total de sangre ha aumentado alrededor del 25% desde el inicio de tu embarazo y solo alcanzará su máximo cerca de  la semana 35. Toda esta sangre extra hace que tus dedos y tobillos se hinchen al final del día.
  • Las contracciones de Braxton Hicks de esta semana están haciendo que tu útero se tensione en intervalos irregulares. No te preocupes, a menos que se vuelvan dolorosos y regulares o comiences a tener dolor de espalda. Encontrarás que son comunes después de agacharte, estar de pie, después de tener relaciones sexuales o después de subir escaleras.
  • Por desgracia, esta semana tendrás más cambios intestinales. El estreñimiento, tu viejo amigo, continúa excediendo su bienvenida y puedes sentir que estás invirtiendo más tiempo en el baño que en lo que realmente deseas. Recuerda beber mucha agua, comer muchos alimentos ricos en fibra y tratar de hacer ejercicio a diario. Los alimentos procesados no te ayudarán a evitar el estreñimiento, pero sí los cereales integrales.
  • De ahora en adelante, levántate con calma. Muchas mujeres embarazadas experimentan hipotensión postural pronunciada (disminución de la presión arterial) cuando pasan de estar sentadas o acostadas a estar de pie. Cuando te levantes de la cama, siéntate en el borde por un minuto o dos y luego si levántate. Si te sientes aturdida o como si fueras a desmayarte, pon la cabeza entre las piernas y llama a alguien para que se quede contigo. Si no es posible, entonces siéntate en el suelo hasta que vuelvas a sentirte bien. No serás la primera mujer embarazada  en hacer esto ni la última.


Los cambios emocionales de esta semana
  • Probablemente ya tengas una opinión acerca de si te gusta estar embarazada o no. La mayoría de las mujeres se balancean entre los dos lados, aunque para cuando llegan al parto, ya habrá sido suficiente. La forma en que veas tu embarazo tendrá un efecto sobre cuán largas parezcan las semanas restantes.
  • Si has tenido hijos antes, puedes sentir una sensación de traición hacia ellos. La introducción de un nuevo bebé en la familia cambia la dinámica y los patrones establecidos en la vida familiar. Trata de recordar que aunque puede que no parezca, darle a tu hijo un hermano es uno de de los mejores regalos que puedes ofrecerles.
  • Comienza a pensar sobre las opciones de guardería para tus hijos para cuando tengas que irte a la clínica. Tener un plan te ayudará a aliviar la ansiedad acerca de su cuidado y te liberará mentalmente para centrarte en tener a tu nuevo bebé. Ten un plan de respaldo en caso de que el Plan A no pueda darse.


Los cambios de tu bebé esta semana
  • Tu bebé pesa alrededor de 900 gramos, un poco menos de 1 kilogramo. Todavía es un pequeño paquete y aunque estira sus brazos y piernas hacia afuera, todavía pasa mucho de su tiempo acurrucado, con sus piernas y pies flexionados.
  • Los ojos de tu bebé comienzan a abrirse y sus párpados ya no están pegados. Él aprenderá a abrir y cerrar sus ojos y practicará durante los meses restantes de tu embarazo. Muchos padres se sorprenden por la mirada de su bebé cuando nace ya que algunos bebés parecen no parpadear en absoluto y sólo miran los rostros de sus padres. Asegúrate de tener la cámara lista para este momento tan especial.
  • Tu bebé se moverá mucho desde ahora hasta la semana 30 ya que el líquido amniótico no se produce en la misma cantidad que hace un par de semanas. Dado a que tu bebé es más grande y hay menos líquido para amortiguar sus movimientos, serás más consciente de las patadas y los estiramientos.
  • Tu bebé está creciendo y generando más grasa. Esto servirá como un medio eficaz de aislamiento cuando nazca. El peso promedio de un bebé al nacer es de alrededor de 3,5 kilogramos de acuerdo al embarazo, la genética y el ADN individual, que son los principales factores que inciden en su tamaño.
  • Tu bebé está teniendo períodos regulares de descanso y actividad y sus patrones de movimiento son cada vez más familiares para ti. Algunas mujeres embarazadas encuentran que su bebé está lo suficientemente activo durante la noche, como para despertarlas de un sueño profundo. Después de un bocadillo dulce, el sonido de la voz de tu pareja o un ruido repentino, pueden llegar los movimientos.


Sugerencias de la semana
  • Si estás planeando pedir prestados los muebles para tu bebé, comienza a organizar esto ahora. Repintar y preparar equipo usado puede tomar más tiempo de lo que imaginas. No dejes esto para las últimas semanas, cuando tu energía puede estar baja y prefieras descansar.
  • Consulta con tu médico si necesitas revisar tu nivel de hemoglobina en tu próximo examen prenatal. La anemia por deficiencia de hierro es común en el embarazo cuando la demanda de glóbulos rojos está en su pico. Asegúrate de que estás comiendo muchos alimentos ricos en hierro como carnes roja, huevos, cereales de buena calidad y verduras de hoja verde como el brócoli. Si tu recuento de hierro es demasiado bajo, puede que tengas que empezar a tomar suplementos. Sin embargo, estos pueden propiciar el estreñimiento.

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La varicela en el embarazo

Se trata de una infección que durante la gestación puede ocasionar complicaciones graves tanto en la madre como en el recién nacido. Desde hace unos años existe una vacuna que puede evitarla.

Se trata de una infección que durante la gestación puede ocasionar complicaciones graves tanto en la madre como en el recién nacido. La varicela en el embarazo es común que suceda, pero no tienes de qué preocuparte, desde hace unos años existe una vacuna que puede evitarla.

La varicela es una infección típica de la infancia, muy contagiosa, y que genera inmunidad de por vida. Se calcula que menos del 10% de las personas llegan a la edad adulta sin haberla padecido. Si no recuerdas haber tenido varicela, se puede realizar un análisis de sangre para determinarlo.

Cómo se contagia la varicela en el embarazo

La varicela puede interferir el progreso normal del embarazo, lo que representa un riesgo de complicaciones para la embarazada y el recién nacido. En las primeras 20 semanas de gestación existe un riesgo del 1 al 2% de que ocurran malformaciones congénitas. En el periparto (cinco días antes y dos después del parto), puede ser responsable de un cuadro de varicela grave en el recién nacido si no se lo trata.

Cuando una mujer embarazada entra en contacto con alguien con varicela, se debe establecer su estado inmunitario frente a esta infección, lo que representa una urgencia médica. Las embarazadas susceptibles, principalmente en la primera mitad del embarazo, y los recién nacidos cuyas madres hayan tenido varicela en el periparto, deben recibir gammaglobulina endovenosa dentro de los primeros días posteriores al contacto para evitar la enfermedad.

Si el contacto del niño recién nacido es con algún conviviente con varicela (por ejemplo un hermano), el estado inmunitario materno predice el riesgo del bebé. Si la madre tuvo varicela, el niño está protegido gracias a los anticuerpos que le transfirió durante el embarazo, y no será necesario tomar ninguna medida preventiva en especial.

La vacuna para la varicela en el embarazo

Desde hace más de 10 años existe una vacuna contra la varicela, elaborada con virus vivos atenuados, que puede evitar muchas de estas complicaciones. Antes del embarazo, es importante que la mujer conozca su riesgo o inmunidad frente a la varicela. Quienes sean susceptibles deben vacunarse por lo menos un mes antes de quedar embarazadas.

La vacunación de las personas cercanas susceptibles es la forma más eficaz de protección. Si la embarazada vive con alguien con posibilidades de contraer varicela, esa persona también deberá vacunarse tan pronto como se dé a luz al bebé, idealmente antes del alta del hospital. Esta vacuna se considera segura aún para las madres que amamantan a sus bebés.

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