Productos de higiene íntima durante el embarazo

En el mercado existen muchos tipos de productos de limpieza para cuidar la zona genital de la mujer. Recuerden que no es bueno limpiar de manera excesiva la lubricación natural de la vagina para proteger la piel de la vulva.

Jabón en barra: los jabones en barra son los más utilizados en la higiene femenina en general, sea por tradición o por su precio. A pesar de su popularidad, facilidad de uso y precios más accesibles, el uso diario en los genitales femeninos puede traer consecuencias indeseadas, ya que por su composición y pH alcalino pueden promover el resecamiento y la disminución de la piel vulvar. Además, otro factor negativo radica en la mayor probabilidad del uso compartido, lo que aumenta el riesgo de contaminación porque se pueden pasar las bacterias de una persona a otra.

Jabones líquidos íntimos: varios jabones líquidos íntimos son productos a base de ácido láctico, un componente natural de la piel. Su principal atributo es mantener el pH lo más próximo del ideal para el desarrollo y mantenimiento de las células de la piel, por lo que es el más indicado para usar durante el embarazo y el postparto, pero no se recomiendan para tratar infecciones o inflamaciones genitales.

“Syndets”: también llamados detergentes sintéticos, dermatológicos o jabones sin jabón, se desarrollaron para contraer también el descrito “efecto jabón”. Tienen pH neutro o ligeramente ácido, efecto detergente, hacen espuma y pueden presentarse en formas sólidas o líquidas, lo que hace que su uso sea agradable. Estos jabones se preparan predominantemente a partir de sustancias sintéticas (no orgánicas) y casi siempre se presentan en forma líquida.

Gel: se compone de una fase acuosa (95% de agua o alcohol) con poca o ninguna cantidad de lípidos. Tiene agentes tensoactivos suaves, que hacen espuma con el masaje y le confieren poder astringente, y su uso es muy agradable porque produce una sensación de frescura.

Aguas de limpieza: se utilizan preferentemente para limpiar los otros productos y lociones de limpieza o para la higienización de la zona de los pañuelos. Contienen detergentes, agentes humidificantes y ablandadores y tienen normalmente agua termal en su base. Se usan en pieles frágiles, reactivas o atópicas y habitualmente se aplican con algodón.

Toallitas húmedas: tienen base celulósica embebida en detergentes suaves y con adición de productos ablandadores, fragancias y otros constituyentes. Tienen pH en el rango de 5 a 6 y son útiles en algunas situaciones (higiene fuera de casa, cuartos de baño de uso público, etc.). Su uso no debe ser excesivo, ya que se corre el riesgo de retirar la película lipídica de la piel. Su aplicación debe ser muy suave y no agresiva. También pueden ser sensibilizantes por las sustancias que contienen.

Te puede interesar

La varicela en el embarazo

Se trata de una infección que durante la gestación puede ocasionar complicaciones graves tanto en la madre como en el recién nacido. Desde hace unos años existe una vacuna que puede evitarla.

Se trata de una infección que durante la gestación puede ocasionar complicaciones graves tanto en la madre como en el recién nacido. La varicela en el embarazo es común que suceda, pero no tienes de qué preocuparte, desde hace unos años existe una vacuna que puede evitarla.

La varicela es una infección típica de la infancia, muy contagiosa, y que genera inmunidad de por vida. Se calcula que menos del 10% de las personas llegan a la edad adulta sin haberla padecido. Si no recuerdas haber tenido varicela, se puede realizar un análisis de sangre para determinarlo.

Cómo se contagia la varicela en el embarazo

La varicela puede interferir el progreso normal del embarazo, lo que representa un riesgo de complicaciones para la embarazada y el recién nacido. En las primeras 20 semanas de gestación existe un riesgo del 1 al 2% de que ocurran malformaciones congénitas. En el periparto (cinco días antes y dos después del parto), puede ser responsable de un cuadro de varicela grave en el recién nacido si no se lo trata.

Cuando una mujer embarazada entra en contacto con alguien con varicela, se debe establecer su estado inmunitario frente a esta infección, lo que representa una urgencia médica. Las embarazadas susceptibles, principalmente en la primera mitad del embarazo, y los recién nacidos cuyas madres hayan tenido varicela en el periparto, deben recibir gammaglobulina endovenosa dentro de los primeros días posteriores al contacto para evitar la enfermedad.

Si el contacto del niño recién nacido es con algún conviviente con varicela (por ejemplo un hermano), el estado inmunitario materno predice el riesgo del bebé. Si la madre tuvo varicela, el niño está protegido gracias a los anticuerpos que le transfirió durante el embarazo, y no será necesario tomar ninguna medida preventiva en especial.

La vacuna para la varicela en el embarazo

Desde hace más de 10 años existe una vacuna contra la varicela, elaborada con virus vivos atenuados, que puede evitar muchas de estas complicaciones. Antes del embarazo, es importante que la mujer conozca su riesgo o inmunidad frente a la varicela. Quienes sean susceptibles deben vacunarse por lo menos un mes antes de quedar embarazadas.

La vacunación de las personas cercanas susceptibles es la forma más eficaz de protección. Si la embarazada vive con alguien con posibilidades de contraer varicela, esa persona también deberá vacunarse tan pronto como se dé a luz al bebé, idealmente antes del alta del hospital. Esta vacuna se considera segura aún para las madres que amamantan a sus bebés.

Te puede interesar